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Anora es ya la Palma de Oro más refrescante en años

  • enriquemarsan2001
  • 12 nov 2024
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 12 nov 2024




Ficha de la película

Título original: Anora

Género: Comedia, drama

País: EEUU

Año: 2024

Duración: 2h 19’

Calificación por edades: 16

Dirección: Sean Baker

Guion: Sean Baker

Reparto: Mikey Madison, Mark Eydelshteyn, Yura Borisov, Karren Karagulian, Vache Tovmasyan, Lindsey Normington, Paul Weissman


En pleno invierno, en la ciudad de Nueva York, una estríper se gana la vida sin dejar de soñar. Ani (el nombre al que responde la protagonista) se resiste a reconocer su profesión, definiéndose como escort, y ve una oportunidad de oro en un joven llamado Vanya, el desinhibido hijo de unos magnates, que se encapricha por ella, provocando una serie de malentendidos y ocurrencias cada vez más rocambolescas. Este es el punto de partida de la nueva obra en la impecable racha de Sean Baker, uno de los maestro modernos del neorrealismo, y uno de los directores más interesantes del panorama actual.


En Tangerine y Red Rocket ya demostró su compromiso con la realidad de la población marginal americana, y con The Florida Project se ganó los festivales y reconocimientos. Su visión es perfecta para mostrar los contextos en que se mueven las personas más desfavorecidas del sistema, pero sin perder la magia del cine ni caer en un estilo documentalista. En esta ocasión, cuenta con una estrella emergente, una excelente Mikey Madison, y con el presupuesto a la altura de una mezcla de géneros tan acertada y calculada.


Anora se aleja ampliamente de sus anteriores obras, enfocando el material a tratar con un guion férreamente estructurado, dividido en cuatro secuencias de eventos claramente heterogéneas. Las diferencias son tales que estos segmentos ni siquiera comparten tono o escenarios. Si el primer cuarto supone una fantasía femenina hecha realidad -una prostituta “rescatada” por un tipo inmensamente rico, similar al clásico Pretty Woman-, rápidamente se transforma en una comedia hilarante con unos sicarios rusos de cómic, para luego convertirse en una intensa búsqueda y captura durante una sola noche por Nueva York, y desembocando en melodrama. Cada episodio aporta una nueva faceta al personaje del título, y permite al espectador ahondar en lo que, primeramente, parece un retrato plano y manido de la realidad de la prostitución, acusado de una representación hiperexplícita de los servicios sexuales que ofrece Ani.


Por otro lado, y un factor refrescante en una ganadora de la Palma de Oro de Cannes, la película es divertidísima. Con todas las letras. Los personajes secundarios, que por momentos llegan a ensombrecer a la protagonista, parecen sacados de una secuela de Naked Gun, y despegan risas a montones durante el segundo y tercer segmentos, capitaneados por un Karren Karagulian que está de Óscar. Este giro inesperado, en un largometraje originalmente promocionado más como thriller, o como comentario social, no pretende ni por asomo ser una obra que dicte normas, ni que marque una línea de pensamiento.


Es sólo en el desenlace, cuando la realidad asoma de nuevo en esta fantasía moderna, que se borran las sonrisas y Ani regresa al mundo pesadamente, como una losa, y se hace un silencio denso en la sala de proyección. Este vacío, acompañado por unos créditos exentos de música, deja al espectador incómodo, expuesto, y abandona su butaca pensativo, recordando las risas y sorprendido de que, tras toda la diversión, Sean Baker se haya guardado en la manga un cubo de agua fría (o de nieve). Este tipo de magia cinematográfica, casi perversa, sólo es capaz de conjurarla él.


Anora se encuentra en cartelera en toda España desde el 31 de octubre.




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